El emir de Dubái ordenó el secuestro de dos de sus hijas y llevó a cabo una "campaña de intimidación" contra una de sus esposas, la princesa Haya de Jordania, lo que la obligó a huir al extranjero, dictaminó el jueves un tribunal británico.
El Político
Estas conclusiones de un juez londinense llegaron en el marco de una batalla legal entre Mohamed bin Rashid al Maktum, de 70 años, que también es jefe del gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, y la princesa Haya, de 45 años.
Esta última, que en 2004 se convirtió en la sexta esposa del soberano emiratí, causó sensación el verano pasado cuando llegó a Londres huyendo de su marido acompañada de sus hijos.

Muy lejos quedan esos tiempos en los que la hermana del rey Abdalá de Jordania era la favorita de sus seis mujeres y el epítome de una felicidad de una publicitada relación sentimental que tuvo sus raíces en nuestro país. Ya se conocían, pero no fue hasta los World Equestrian Games, que tuvieron lugar en Jerez de la Frontera, en 2002, cuando se enamoraron.
Dos años más tarde se casaron en el palacio Al-Baraka de Amán, la capital jordana, una ceremonia que, por supuesto, no se perdieron Abdalá y Rania, apenas unas semanas antes de la gran boda del año en nuestro país, la de Felipe y Letizia.
Mohamed se ha casado en seis ocasiones. La primera vez con su prima, la primera dama de Dubái, Hind bint Maktum bin Juma Al Maktoum, en 1979, cuando ella contaba apenas 17 años y él tenía casi trece más. Ella es la madre de doce de sus hijos, entre los que se encuentra Hamdan bin Mohamed Al Maktoum, príncipe heredero, pese a no ser el primogénito, desde 2008. Había sido apartado de esa posición su hermano mayor, quien falleció de manera trágica en septiembre de 2015 a la prematura edad de 33 años. Aunque la causa oficial de su fallecimiento fue un infarto fulminante, se rumoreaba que arrastraba problemas de adicciones.
De sus otras cinco mujeres, la ‘favorita’ era precisamente Haya de Jordania, ya que las otras están completamente apartadas de la vida pública: dos de ellas nacieron en Líbano, Randa bint Mohammed Al Banna y Delila Aloula; otra en Argelia, Houria bint Ahmed Al M’aash, y Zoe Grigorakos es de origen griego (hay una sexta cuya identidad se desconoce).
Son 30 los hijos que se atribuyen al emir de Dubái, dos de las cuales fueron secuestradas según la sentencia dictada esta misma semana, que afirma que lo "ordenó y orquestó". Recordemos que la primera fue la princesa Shamsa, que se escapó de la propiedad familiar en Surrey (Reino Unido) cuando tenía 18 años, mientras estaba pasando unas vacaciones en 2000. Más tarde fue detenida por el personal del emir en Cambridge, drogada y trasladada al emirato en un avión privado.
La segunda fue la princesa Latifa, que intentó sin éxito fugarse en 2002. En 2018, en un vídeo que se viralizó en las redes sociales denunció haber sido torturada y encerrada durante tres años. Ese mes de febrero, volvía a intentarlo, pero de nuevo era interceptada por un barco cerca de la costa de la India y devuelta a su país.
Inició aquí una demanda sin precedentes contra el emir, quien, según ella, se divorció en secreto a principios de 2019.
La princesa pidió al juez de familia de la Alta Corte de Londres medidas de protección contra un matrimonio forzado que podría implicar a una de las hijas de la pareja.
También solicitó protección para ella y reclamó la custodia de sus hijos.
El jeque Mohamed bin Rashid al Maktum exige, por su parte, el regreso de sus hijos a los Emiratos.

En unas conclusiones sobre ciertos puntos de procedimiento, el juez consideró que el emir "actuó, a partir de finales de 2018, de una manera destinada a intimidar y asustar" a la princesa.
En el marco de este caso, la princesa Haya pidió asimismo a la corte londinense que se pronunciara sobre la suerte de dos hijas que el emir tuvo con otra de sus esposas, Shamsa y Latifa.
Según el magistrado, el jeque "ordenó y orquestó" su secuestro
En un comunicado, el emir denunció una sentencia que "se refiere sólo a una parte del caso" y "no protege (a sus) hijos de la atención de los medios de comunicación", pidiendo que se respete la intimidad de su familia.
En marzo de 2018, Latifa al Maktum, de 32 años, anunció en un vídeo difundido por YouTube que quería huir de su país.
Al borde de las lágrimas, dijo que su padre la había "torturado" y "encarcelado durante tres años" tras un primer intento de fuga cuando era sólo una adolescente en 2002.
Criticó a un "padre que sólo piensa en su propia imagen" y que ha "destruido la vida de tantas personas".
"Estoy haciendo este video en caso de que falle", dijo. El vídeo se publicó porque su segundo intento de fuga, digno de un thriller y lanzado el 24 de febrero de 2018, fracasó de manera espectacular.
El magistrado que ha presidido la causa, Andrew McFarlane, ha encontrado en la conducta del jeque pruebas, según el escrito de 34 páginas, de que atenta “contra el derecho penal de Inglaterra y Gales, el derecho internacional, el derecho marítimo internacional y las normas de derechos humanos internacionalmente aceptadas”.
Haya Bint Hussein, hija del fallecido Hussein de Jordania, escapó a Londres hace diez meses junto a sus dos hijos menores, Jalila y Zayed, de doce y ocho años. A pesar de los intentos del emir de que el Gobierno de la entonces primera ministra, Theresa May, intercediera para facilitar el regreso de su exesposa y los dos niños a Dubái, Haya pudo permanecer en Londres y entabló un juicio por la custodia de los pequeños.
Los abogados de Al Maktum han peleado hasta el final para evitar que se hicieran públicas las conclusiones del tribunal, conscientes del daño reputacional que podrían tener para un país que aspira a modernizar su imagen internacional.
Los tribunales de familia del Reino Unido, a diferencia de los penales, impulsan lo que se denomina un juicio de averiguación de hechos, en el que la verdad no se establece más allá de toda duda razonable sino sopesando las probabilidades de que las acusaciones tengan visos de ser ciertas. McFarlane considera probado que el emir intentó secuestrar a su exesposa con un helicóptero para trasladarla a una prisión en medio del desierto; ordenó que se colocara en dos ocasiones una pistola en su dormitorio “apuntando hacia la puerta y con el bloqueo de seguridad desactivado” para amenazarla; la acosó por su relación íntima con uno de sus guardaespaldas; amenazó con arrebatarle a sus hijos y publicó poemas en Internet que le hicieron temer por su integridad.
El documento judicial describe también claramente los secuestros y torturas que sufrieron dos de las hijas del emir, de matrimonios anteriores. La princesa Shamsa fue capturada en medio de la calle en la localidad de Cambridge en el 2000, cuando tenía 19 años, y llevada de vuelta a Dubái. Un comando del ejército indio, a petición del emir, asaltó en el océano Índico la embarcación de la princesa Latifa en 2008, cuando también ella pretendía huir de su país.
McFarlane considera creíble la versión de la mujer, quien aseguró que había sido sometida a su regreso a “torturas constantes” y mantenida durante largo tiempo confinada a oscuras en soledad.
Fue a principios de 2019 cuando la princesa Haya, quien hasta entonces había defendido la inocencia del emir, comenzó a mostrar interés por el paradero y el estado de las dos mujeres. Según la sentencia, a partir de ese momento su marido inició una serie de amenazas y decidió divorciarse a través de la sharia (la ley musulmana) sin informar a Haya.
La relación entre ambos, dice el magistrado, comenzó a deteriorarse en 2017 y 2018 “cuando ella se embarcó en una relación adúltera con uno de sus guardaespaldas”. “El efecto acumulativo de todos los episodios descritos colocaron a la madre en una posición de temor que la llevó a concluir que no tenía otra opción que abandonar Dubái con los niños”, asegura la sentencia.
El alto tribunal de familia, cuyo propósito fundamental era decidir la situación legal de los dos menores, arroja además serias dudas sobre la complicidad del Gobierno británico en las actividades del emir, hasta el punto de sugerir que el Ministerio de Exteriores llegó a bloquear la investigación policial sobre la desaparición en Cambridge de una de las hijas.
Al Maktum no asistió a ninguna de las sesiones del juicio, que ha tenido una alta relevancia mediática durante los últimos meses. Cambió en varias ocasiones su equipo de defensa, mientras que la princesa Haya fue representada en todo momento por Fiona Shackleton, una abogada matrimonialista conocida como la “magnolia de acero”, quien en su día llevó el caso de Carlos de Inglaterra en su divorcio de Lady Di.
Destacado jinete
Mohamed bin Rashid Al Maktum (en idioma árabe محمد بن راشد المكتوم), también Jeque Mohamed, (Dubái, 15 de julio de 1949), es el actual primer ministro y vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos. De igual forma es el mandatario del emirato de Dubái.
Ha sido el artífice de una serie de reformas dentro del gobierno de los EAU, encabezadas por la Estrategia de Gobierno de la Federación, que se lanzó en 2007. En 2010, participó en la puesta en marcha de la estrategia UAE Vision 2021, que aspira a convertir a los EAU en "uno de los mejores países del mundo1 en 2021.
El jeque Mohamed ha impulsado la transformación de Dubái, que se ha convertido en una importante ciudad global,2 y gracias a sus esfuerzos ha conseguido posicionar a los EAU en la escena mundial.
Es propietario del 99,67 % de Dubái Holding, un conglomerado dedicado a inversiones y al desarrollo de empresas diversificadas, entre ellas, las grandes compañías Emirates Airline, DP World y Grupo Jumeirah.
El jeque Mohamed ha jugado un papel decisivo en el desarrollo económico y arquitectónico de Dubái, supervisando importantes proyectos dentro de diferentes sectores. Así, en el campo del comercio, ha contribuido a la creación de JAFZA, una de las zonas francas más importantes de los EAU; en el campo de las tecnologías de la información y la comunicación, creó Dubai Internet City, un centro de tecnología y zona franca para empresas de tecnología y comunicación digital; en el sector de las finanzas, ha impulsado la construcción del centro financiero Dubai International Finance Centre; y en el ámbito del turismo, ha dirigido grandes proyectos como la construcción de Palm Islands, el emblemático hotel Burj Al Arab y el rascacielos Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo.3
Es un gran aficionado a los caballos y un reconocido jinete. Fundó la cuadra de hípica de titularidad familiar, Godolphin, y es el propietario de Darley Stud, el mayor establecimiento de cría de caballos, además ha llegado a convertirse en un reconocido poeta en su árabe natal.4
5MAR2020
Síguenos en