Para ser un país con un veto oficial de las Olimpiadas, Rusia tiene bastante presencia en estos Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
El Político
Una delegación significativa de rusos marchó en el desfile inaugural de las naciones —justo detrás de San Marino y antes de Sierra Leona— bajo el cartel de COR, el acrónimo del Comité Olímpico Ruso.
Es la etiqueta oficial con la cual más de 330 atletas rusos están compitiendo aquí, un poco de acción disciplinaria requerida a causa de los castigos impuestos después de los recientes escándalos de dopaje en los que se vio involucrado el país, reportó NY Times.
Rusos compiten en Tokio 2020
En los días que han pasado desde que marcharon orgullosos en el estadio olímpico ubicado en el centro de Tokio, los atletas rusos han competido en decenas de deportes ataviados con los colores nacionales de Rusia: desde tiro con arco hasta clavados, desde esgrima hasta gimnasia y desde tenis hasta taekwondo.
“De hecho, no se siente como si estuviéramos vetados”, admitió esta semana un periodista ruso.
Sin embargo, las multas son reales y tienen su origen en uno de los peores escándalos de dopaje en la historia del deporte: una campaña de años para cambiar muestras contaminadas de dopaje por muestras limpias —y luego encubrir las maniobras— que a la postre involucró a decenas de deportes y más de 1000 atletas, decenas de entrenadores y autoridades deportivas, e incluso miembros de los servicios de seguridad del Estado.
Rusia suspendida
En un inicio, Rusia fue suspendida durante cuatro años de los deportes a nivel mundial; pero ha dedicado años a buscar la anulación —o como mínimo la reducción— de su castigo. En diciembre, obtuvo al menos una victoria parcial cuando el Tribunal de Arbitraje para el Deporte favoreció en gran parte la apelación de Rusia; primero al reducir dos años el veto que impuso la Agencia Mundial Antidopaje y luego al hacer que el camino de Rusia; a las Olimpiadas fuera mucho menos oneroso del que había exigido el organismo encargado de sancionar el dopaje.
Las consecuencias: han viajado más atletas rusos a Tokio de los que fueron a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016; y hay una percepción de que las sanciones al país parecen estar abiertas a interpretación.
Una razón podría ser que el Comité Olímpico Internacional (COI) —el cual a menudo ha evitado las sanciones directas a Rusia; ha responsabilizado a federaciones deportivas individuales de interpretar sus dos páginas de lineamientos sobre las medidas punitivas; entre las cuales hay un edicto que dice: “Todas las demostraciones públicas del nombre de la organización participante deben usar el acrónimo ‘COR’, no el nombre completo ‘Comité Olímpico Ruso’”.
Tokio 2020
Las autoridades rusas prepararon a sus atletas para escuchar preguntas incómodas sobre su presencia en Tokio antes de que llegaran a los Juegos Olímpicos.
Todos los participantes recibieron una guía de respuestas para preguntas relacionadas con política, temas sociales y el veto por dopaje; informó este mismo mes Vedomosti, un medio informativo de Rusia.
Según el documento, la mejor respuesta era ignorar las preguntas. Y así ha sido el caso: los atletas rusos en Tokio en su mayoría; se han abstenido de comentar sobre el tema de su estatus en Tokio.