El uso desmedido, cruel e ilegal, de la fuerza del Estado (violencia) en contra de grupos, movimientos y/o personas opuestas a la institucionalidad imperante se erigió en constante desde el arribo del «chavismo»
al poder en Venezuela.
El Político
La razón de ser de este proceder ilegítimo descansó en el hecho de que desde la propia concepción del modelo de dominación sociopolítica asociado a tal corriente ideológica se activó, ex profeso, la noción de enemigo interno, razón por la cual el régimen resultante nació con rasgos indiscutiblemente autoritarios que, rápidamente, mutaron hasta equiparase en múltiples aspectos con el paradigma totalitario, reportó Transparencia.
“Crimen organizado y corrupción en Venezuela: Un problema de Estado”
El presente trabajo forma parte del informe “Crimen organizado y corrupción en Venezuela: Un problema de Estado” realizado por el equipo de investigación de Transparencia Venezuela con base en fuentes documentales, trabajo de campo, testimonios y aportes de un grupo de expertos especialmente consultado para el análisis.

El estudio completo consta de 6 capítulos incluyendo una propuesta de cambio.
“Crimen organizado y corrupción en Venezuela: Un problema de Estado” brinda una visión complementaria al informe de Transparencia Venezuela 2019 sobre crimen organizado en fronteras de Venezuela.
La investigación detalla que "más allá de la individualización, obligatoria al momento de documentar, analizar y denunciar la participación de integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en la violación de los derechos humanos y/o su participación en actos de corrupción durante las dos últimas décadas, es indispensable puntualizar que ese proceder responde, fundamentalmente, al desarrollo de un proceso de carácter estructural vinculado".
David Vallenilla fue asesinado ante los ojos del país y quedó registrado como evidencia en videos y fotografías.
La injusticia empeora la situación de Venezuela. La impunidad solo demuestra la corrupción y aberración de esas instituciones.¡Justicia para David Vallenilla! pic.twitter.com/xfG7LHGHw6
— Henrique Capriles R. (@hcapriles) September 27, 2021
Ello con la implantación sostenida y progresiva en Venezuela de un modelo de dominación sociopolítica, a partir de 1999, año de ascenso al poder de la autodenominada Revolución Bolivariana, proceso que, a su vez, se evidencia con absoluta propiedad en la conformación de tal esquema.
— Carlos Peñaloza (@GenPenaloza) September 27, 2021
Ese modelo calza a la perfección con la conceptuación de un Estado Cuartel en modalidad «bananera-tropical», cuyos indicadores básicos son los siguientes:
"Estado Cuartel". Indicadores básicos
El uso de la violencia como práctica estatal-gubernamental sistemática.
Una cantidad sustantiva de los integrantes del sector castrense pasa a formar parte en condición privilegiada
de los grupos socioeconómicamente más pudientes, en función de las ventajas y fortalezas económicas adquiridas de manera lícita o ilícita, al controlar áreas medulares del Estado y/o del gobierno.
El estudio plantea que el poderío económico alcanzado por facciones de la institución armada, las raíces del fenómeno se encuentran en el proceso de colonización militar de la administración pública centralizada y/o
descentralizada, desplegado con la entronización del proyecto político coloquial y genéricamente denominado «chavismo».
"Este proceso debe entenderse como la penetración y consecuente dominio de los órganos del gobierno y del Estado venezolanos por efectivos militares, lo cual permitió que integrantes de la FANB, y sus correspondientes grupos familiares, ascendieran vertiginosamente al vértice de la pirámide de ingresos de la sociedad venezolana, ascenso en múltiples casos sin explicación consistente y, en ocasiones, ostentado ofensivamente en medio de los abrumadores índices de pobreza detectados en el país", precisa la investigación.
Hegemonía comunicacional en Venezuela
Otro aspecto que asoma el estudio tiene que ver con la hegemonía comunicacional, que permite la difusión de cierto discurso patriotero utilizado como recurso de unificación ideológica nacional.
Militares y corrupción
Indicador fundamental de la citada modalidad “bananera-tropical” de Estado Cuartel, impuesto en Venezuela de manera progresiva y sistemática a partir de 1999, luego del triunfo electoral de la autodenominada Revolución
Bolivariana, es el hecho irrefutable de que un grupo cualitativamente muy importante de integrantes del estamento militar pasaron a formar parte sustantiva de la clase socioeconómicamente más pudiente del país, en función de las ventajas y fortalezas económicas adquiridas al controlar áreas medulares del Estado y/o del Gobierno.
El factor castrense se hizo vertiginosamente poderoso en términos económicos
Es decir, a lo largo de dos décadas de predominio político del “chavismo” en Venezuela, el factor castrense se hizo vertiginosamente poderoso en términos económicos como resultado inmediato y directo del proceso de colonización militar de la administración pública centralizada o descentralizada, que avanzó al quedar el
poder nacional en manos de la facción golpista insurreccionada en febrero y noviembre de 1992 y al convocar ésta a otras facciones de la fuerza armada a ejercer el Gobierno en comandita con
ella.
En el área de la salud puede citarse, entre otros, el caso de la averiguación abierta por la Fiscalía General de la República en 2013 en contra de la oficial a cargo del ministerio correspondiente, Eugenia Sader, “tras comprobar indicios de posible corrupción durante su gestión”.
En esa oportunidad, los hechos bajo observación estuvieron relacionados con la contratación de diversas empresas (concretamente: Corporación Conmed, Consorcio Corpomed Corporation C.V y MCC London Limited) para la construcción de seis hospitales a ser desarrollados en diferentes entidades territoriales del país (Apure, Barinas, Caracas, Guárico y Miranda), en el marco de la llamada Misión Barrio Adentro IV.
Se trató de uno de los programas “bandera” de los sucesivos gobiernos revolucionarios; contratación ésta que resultó fraudulenta, pues, pese a que para la edificación y dotación de tales centros hospitalarios se destinaron US$ 663,6 millones, las obras proyectadas jamás se materializaron por completo.
Otro aspecto que destaca el estudio tiene que ver con el centralismo absoluto y la puesta en práctica de la figura de la presidencia-legislativa.
Chavismo-modelo de Estado Cuartel
Una de las conclusiones principales de la investigación es que la consolidación como poder constituido del proyecto ideológico coloquialmente denominado “chavismo” acarreó la progresiva edificación de un sistema político que efectivamente puede ubicarse en el modelo de Estado Cuartel.
En esa línea sostiene que se inspira en la concepción de enemigo interno, apeló al uso desmedido, implacable y abiertamente ilegal de la fuerza por parte del Estado, para mantener contenido el avance de la oposición política y enfrentar el descontento popular concretado en manifestaciones y protestas.
Por el otro, propició las condiciones materiales para que una porción significativa de los depositarios de las armas de la nación se erigiera en parte privilegiada del grupo socioeconómico más pudiente de la sociedad.
Ello en función del aprovechamiento de las ventajas derivadas del manejo de áreas medulares del Estado y/o del gobierno, amén de echar andar el proceso que derivó en el hecho de que la organización castrense desarrollara en torno a sí misma un creciente emporio empresarial.
En este contexto radica buena parte de las explicaciones necesarias del porqué, a lo largo de las dos últimas décadas de la historia contemporánea venezolana, integrantes de la FANB se han visto involucrados en violación de derechos humanos y/o han sido señalados de estar incursos en actos de corrupción.