Las redes sociales del mundo han puesto en evidencia que estas elecciones preocupan no sólo a los norteamericanos sino al mundo occidental, y tal vez al oriente e incluso a áfrica, lo indiscutible es
que estas elecciones presidenciales han generado un alto nivel de ansiedad en los estadounidenses.
El Político
Un estudio concluye que el 68% de los votantes dijeron que las votaciones eran una fuente significativa de estrés en sus vidas, un aumento comparado al 52% que se registró en 2016.
La encuesta también encontró que sin importar la afiliación política la mayoría dijo que elegir al próximo presidente le afecta emocionalmente: 76% de los demócratas, 67% de los republicanos y 64% de los independientes.
El estrés electoral, un concepto que la Asociación de Psicología de Estados Unidos (APA) empezó a manejar en sus estudios en 2016, está disparado y crece en la espera de conocer finalmente los resultados de las elecciones de este martes y con la posibilidad de irse a la cama sin saber quién es el ganador.
La profesora Lynn Bufka, de APA, recomienda a quien se sienta ansioso o nervioso que “estén conectados con personas”, y no solo con dispositivos, en las horas que restan hasta que se resuelva la incógnita electoral: ¿Donald Trump o Joe Biden?
También que se entretengan haciendo cosas que nos permitan olvidar por un rato unas elecciones con un “alto componente emocional”, como “cocinar galletas con nuestros hijos, dar un paseo o escuchar un podcast de algún tema que no tenga nada que ver” con los comicios.
Cuando se le pregunta la razón de la subida del porcentaje de los que se sienten estresados por las elecciones del 52 % de 2016 al 68 % de 2020, Bufka recuerda que estamos en el octavo mes de una pandemia que ha trastocado nuestras vidas en muchos ámbitos, el económico incluido.
La incertidumbre ante el futuro genera estrés
Según el estudio realizado por The Harris Poll para APA, son más los demócratas estresados por estas elecciones que los republicanos (75 % frente a 67 %).
La razón puede ser que los demócratas están disputando el título, no lo defienden como los republicanos, y la posibilidad de una segunda derrota electoral consecutiva también puede tener a los demócratas nerviosos.
Orlando Gutiérrez, un líder político del exilio cubano que está cien por cien con Trump, no se ve a sí mismo estresado, sino “muy pendiente” de cualquier cosa relacionado con este proceso electoral.
“Hacía años que no había unas elecciones tan ideologizadas y polarizadas y llegan además en un año muy duro (por la covid-19)”, dice a Efe el líder del Directorio Democrático Cubano.
“Todo el mundo está muy pendiente”, asegura Gutiérrez, quien no obstante reconoce que será difícil dormir si, como parece, los resultados no se van a conocer este mismo martes.
“Nos vamos a ir a la cama teniendo una buena idea de quién va a ser el ganador”, pero no con la certeza absoluta, asegura Gutiérrez, quien cree que “la tendencia” indica que Trump va a ser el ganador.
Larga espera y manifestaciones
El hecho de que Trump sea un presidente “impredecible” es un elemento más para tener nerviosa a mucha gente, dice Bufka, quien cree que esperar algo es “siempre duro” y si los resultados se demoran, el nivel de estrés subirá.
“Los estadounidenses deben estar preparados para no saber quién será el ganador de las elecciones presidenciales esta martes por la noche, y quizás por días, un escenario probable que puede disparar las tensiones partidistas, pero no necesariamente indican una ruptura en el sistema democrático”, advierte hoy el diario Miami Herald a sus lectores.
Cuando APA estudió el estrés electoral el mes pasado encontró que el grupo en el que el más subió es en los afroamericanos.
En 2016 un 46 % de los afroamericanos encuestados dijo que la elección presidencial era una fuente importante de estrés en su vida y en 2020 el porcentaje subió al 71 %.
La razón puede ser el resurgir de la tensión racial por la muerte de varios afroamericanos a manos de la policía en 2020 y las protestas que generaron en todo el país.
En el informe anual sobre estrés de todo tipo en EE.UU., APA indicó que el estrés que genera la combinación de la covid-19, crisis económica, racismo y elecciones está “afectando seriamente la salud mental” de los estadounidenses, especialmente de los jóvenes.
Casi uno de cada cinco adultos (19 %) afirma que su salud mental es peor de lo que era hace un año y en los adultos jóvenes de la generación Z (nacidos de 1997 en adelante), el porcentaje llega al 34 %, según el informe de la Asociación Estadounidense de Psicología (APA).
EFE
Congreso de Estados Unidos, otro terreno esencial en las elecciones