En medio de una crisis migratorias nunca antes vista en EE.UU., los alcaldes de varias ciudades se han visto obligados a establecer normativas estrictas que limiten la llegada de más indocumentados.
El Político
Chicago, una de las ciudades "santuario" de Estados Unidos, con más reportes de inmigrantes a lo largo de este año. Sin embargo, pese a las precarias condiciones en las que sus calles se encuentran, por la gran cantidad de refugiados que esperan "soluciones" por parte del Estado, el alcalde, Brandon Johnson, afirmó que sigue siendo una ciudad acogedora.

No obstante, el mismo Johnson junto con sus compañeros de gobierno, establecieron nuevas normativas para la regularización de la llegada de indocumentados. Los mismos que usualmente arriban, en grandes manadas, a la ciudad a través de compañías de autobuses.
En conjunto con el consejo de la ciudad, fueron aprobadas recientemente nuevas y estrictas normas sobre las compañías de autobuses. Estas imponen fuertes multas por romper estas reglas nunca antes vistas.
Las nuevas leyes fueron aprobadas silenciosamente, desde el mes de noviembre.
Además, el autoproclamado alcalde "progresista", ha lanzado un total de 55 demandas contra las compañías de autobuses. El mismo ha catalogado dichas empresas como "compañías deshonestas" por violar estas nuevas reglas, informó el Chicago Tribune.
Las multas y demandas se han utilizado contra 77 compañías de transporte, la mayoría de las cuales han aceptado contratos de Texas para transportar inmigrantes ilegales desde las ciudades fronterizas a la Ciudad de los Vientos y otros puntos del norte, según BreitBart.