El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha anunciado su intención de poner fin a todas las licencias petroleras que benefician al gobierno de Venezuela. En una declaración reciente, Rubio afirmó que está "proveyendo orientación en nuestra política exterior para terminar todo respaldo del Departamento de Estado a las licencias de petróleo" que financian al régimen de Nicolás Maduro.
Esta medida representa un giro significativo en la política estadounidense hacia Venezuela. Rubio criticó a la administración anterior de Joe Biden por haber "se dejado engañar" en las negociaciones con Maduro, argumentando que las concesiones otorgadas no han resultado en las promesas cumplidas por parte del gobierno venezolano.
El anuncio de Rubio se alinea con la postura del presidente Donald Trump, quien recientemente declaró que pondrá fin a las licencias para la exportación de petróleo venezolano a partir del 1 de marzo. Esta decisión afectará directamente a empresas como Chevron, que han estado operando en Venezuela bajo licencias especiales.
El congresista republicano, Carlos Gimenez, adscrito a los comités de Seguridad Nacional y Servicio de Armas, se pronunció al respecto.
“¡Muchísimas gracias estimado secretario de Estado Marco Rubio! El liderazgo de esta administración ayudará al pueblo de Venezuela en su lucha por la libertad. ¡BIDEN INCUMPLIÓ, TRUMP CUMPLIÓ!”, expresó.
La nueva política podría tener importantes repercusiones en el sector energético global y en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela. Analistas advierten que el endurecimiento de las sanciones podría llevar a Venezuela a buscar alianzas estratégicas con otros países, como Irán, para comercializar su petróleo.