El presidente chino Xi Jinping, quien afianzó su poder en un tercer mandato, eligió un equipo de fieles, sin ninguna concesión a otros contrapoderes dentro del partido.
El Político
Un trabajo de CNN refiere que Xi, de 69 años, salió del congreso quinquenal del gobernante Partido Comunista con más poder que nunca, llenando los niveles superiores de su partido con protegidos de larga data y aliados incondicionales, reportó CNNEspanol.
Agrega que ese círculo interno leal no solo ha fortalecido el poder de Xi, sino que también ha reforzado su control sobre el futuro de China.
En una medida nunca vista en décadas, la trayectoria del país está moldeada por la visión y la ambición de un hombre, con un espacio mínimo para la discordia o la recalibración en la cúspide del poder del partido.
¿Por qué es importante?
A los ojos de Xi, China está más cerca que nunca de lograr su sueño de “rejuvenecimiento nacional” y reclamar el lugar que le corresponde en el mundo.
Pero el camino por delante también está plagado de “vientos fuertes, aguas agitadas o incluso tormentas peligrosas”, una advertencia sombría que hizo Xi tanto al comienzo como al final del congreso de una semana.
En contexto
En la mañana de este domingo, y después de la clausura del XX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), Xi Jinping presentó ante la prensa un nuevo Comité Permanente hecho a su medida para reforzar su liderazgo.
El secreto mejor guardado, de la ya de por si opaca política china, se reveló ante la prensa en una ceremonia muy coreografiada: los integrantes aparecieron, con Xi Jinping a la cabeza, por orden de importancia en la jerarquía del poder.
El nombramiento más destacado fue el Li Qiang (63 años), hasta ahora jefe del partido en Shanghai, que entró en la sala como el número dos de Xi, lo que a priori significa que en las próximas sesiones legislativa del año que viene será oficialmente confirmado como nuevo primer ministro.
¿Qué se puede esperar?
Los crecientes desafíos se derivan de “una situación internacional sombría y compleja”, con “intentos externos de reprimir y contener a China” que amenazan con “escalar en cualquier momento”, según el informe de trabajo de Xi al congreso.
Según los expertos, la respuesta de Xi a ese panorama sombrío es intensificar la feroz defensa de los intereses y la seguridad nacional de China contra todas las amenazas percibidas.
Bonny Lin, directora del Proyecto de Energía de China del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), dijo que “es probable que Xi controle estrictamente todas las decisiones importantes de política exterior y participe en ellas.
Su empaque de los principales líderes chinos con leales le permitirá controlar mejor y ejercer influencia”
Lo que decida hacer, y cómo lo haga, tendrá un profundo impacto en el mundo.
En un discurso de apertura del congreso el domingo, Xi no dio ninguna indicación de que China -un país que Estados Unidos y sus aliados consideran su principal rival mundial- vaya a cambiar de rumbo en cuestiones como Taiwán, Hong Kong y su estricta política de "Covid cero".
Pero también previó desafíos y prometió que China no rehuiría la competencia o la confrontación.