La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) va a revisar el acuerdo de compra de Activision, por parte de Microsoft, empresa que canceló $ 68,7 millones de dólares.
Mario Beroes/El Político.-
La decisión del ente gubernamental podría dar al traste con lo que ha sido la compra más cara en la industria, además que Microsoft sacudió el mundo de los videojuegos al adquirir de manera sorpresiva Activision, empresa productora de sagas como Call of Duty o War of Warcraft- por la cifra récord de 68.700 millones de euros.
Cabe recordar que la FTC ha adoptado una postura más dura con las grandes tecnológicas, como se puede ver en el caso antimonipolio que tiene abierto contra Facebook por su dominio dentro del negocio de las redes sociales.
En concreto, la agencia analizará si el movimiento de Microsoft reduce la competencia dentro del mercado y, con ella, la innovación, lo que en última instancia acabaría afectando de lleno al usuario.
Si la empresa, matriz de Xbox, consigue superar este escollo, se espera que la compra se cierre, como tarde, en 2023.
El acuerdo para la compra de Activision no es la primera gran operación que cierra Microsoft dentro de la industria del videojuego en los últimos tiempos.
Hace poco más de un año la tecnológica ya dejó al usuario con la boca abierta con el anuncio de la compra de Bethesda -con la que se convertía en dueña de franquicias como Fallout o Doom– a cambio de $ 7.100 millones.
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Desde entonces, la industria del videojuego, con Sony (propietaria de PlayStation) y la propia Microsoft a la cabeza, ha arrancado una carrera para aglutinar dentro de la marca de turno el mayor número de empresas desarolladoras posible.
Todo con el objetivo de aumentar su presencia dentro del mercado del software y a la explotación del videojuego como servicio.